Dos Caballetes

Revista independiente sobre tecnología para el espacio de trabajo y organización cotidiana.

Monitor · Escritorio · Guía

Configura el monitor y el escritorio

Una tabla de abedul, dos caballetes de pino y un monitor de 27 pulgadas. Durante cuatro semanas anotamos cada medida del montaje, desde el primer tornillo hasta el último cable.

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Tableros negros y dos armazones metálicos de una mesa desmontada, repartidos sobre una moqueta clara
Las piezas de una mesa antes de montarla. Foto de Tom Lianza (Flickr, CC BY 2.0), recortada.

Esta revista reúne artículos, listas y ejemplos sobre cómo configurar el monitor y el escritorio. Cada sección se mantiene dentro de esta categoría cotidiana.

La revista

Una revista montada sobre dos caballetes

Dos Caballetes empezó como una libreta de taller. Al mudar la redacción a un piso de València hizo falta una mesa larga, y en lugar de comprar una hecha decidimos armarla: una tabla de contrachapado de abedul de 160 por 70 centímetros apoyada en dos caballetes regulables. Cada tarde de montaje dejó una página de medidas, y esas páginas son hoy la revista.

Escribimos por semanas porque así se hizo la mesa. Lo que se decidió durante una semana aparece en la entrada de esa semana, y lo que se corrigió después figura en la actualización, con su fecha.

No es una revista de decoración. Aquí no se discute si el abedul combina con la pared: se anota a qué altura queda la tabla, a cuántos centímetros del borde está cada cosa y cuántos tornillos lleva.

La revista es independiente: no vende muebles ni monitores, no cobra a las marcas y no publica anuncios. Las cifras de nuestra mesa las tomamos con el metro o las copiamos de la etiqueta de la pieza; cuando una cifra es orientativa, se dice.

Las fotografías proceden de Flickr y son de otros escritorios; ninguna retrata la mesa de la redacción. Las elegimos porque cada una enseña algo que el texto cuenta —piezas sueltas, una mesa de pino, un portátil junto a un monitor, una maraña de cables— y el nombre de su autor figura bajo la imagen en cada capítulo y, para todas, en la base de la página.

Consultas

Preguntas sobre la mesa

¿Por qué caballetes y no una mesa de cuatro apoyos?

Porque la tabla se puede cambiar sin tocar la base y porque los caballetes regulables tienen ocho posiciones, que dejan la superficie de la tabla entre 70 y 91 centímetros, en saltos de tres. Una mesa de cuatro apoyos tiene una sola altura y un solo fondo.

¿A qué distancia del borde está el monitor?

El panel queda a 58 centímetros del canto delantero de la tabla. El monitor va sobre un alza de madera de 9 centímetros que, con 70 centímetros de fondo, queda a ras del canto trasero; delante sobra sitio para el teclado y una libreta.

¿Se mueve la pantalla al teclear?

Con los caballetes a 10 centímetros de cada extremo, sí: la tabla cimbreaba en el centro. Al meterlos a 25 centímetros de los extremos y añadir un travesaño bajo el monitor, el temblor dejó de notarse en el borde del panel.

¿Dónde va el portátil cuando hay monitor?

A la izquierda del monitor, sobre un alza de madera de 12 centímetros, con la tapa abierta y el borde superior de su pantalla alineado con el tercio inferior del monitor. Hace de segunda pantalla para el correo y las notas.

¿Cuántos cables llegan a la pared?

Uno. Todo lo demás se enchufa a una regleta de seis tomas atornillada bajo la tabla. El capítulo de los cables explica el recorrido de cada uno y cuánto mide.

¿Por qué la tabla es de contrachapado de abedul?

Porque se alabea menos que una tabla maciza con los cambios de humedad y porque sus cantos, con las capas al descubierto, se pueden dejar sin cubrir. Con 27 milímetros de grosor y el travesaño debajo, salva un vano de 110 centímetros sin flecha apreciable bajo un monitor de 5,8 kilogramos.

¿Cabe una cajonera debajo?

Sí, entre los dos caballetes. El vano libre es de 110 centímetros: una cajonera de 40 centímetros de ancho entra junto a cualquiera de los dos y deja 70 libres para la silla.

¿Qué herramientas hicieron falta?

Un metro, un nivel de burbuja, un taladro con broca de 2,5 milímetros, un destornillador de estrella y papel de lija del 180. La lista completa de piezas está en el despiece, más abajo.

Capítulos

Tres capítulos del montaje

Mesa de pino barnizado con la peana de un monitor, un teclado blanco, un ratón y altavoces; debajo se aprecian los cables

Guía del escritorio

La tabla, los caballetes y el orden en que se montan. Cinco pasos con sus medidas y lo que se deja para el final.

Abrir la guía paso a paso
Mesa blanca de altura regulable con un portátil elevado y un monitor que muestran un reloj; a la izquierda, una silla de oficina negra

El monitor sobre la tabla

Peana, alza y distancias: dónde quedó el monitor de 27 pulgadas y por qué el portátil está a su izquierda.

Leer el capítulo del monitor
Mesa plegable blanca con un portátil abierto, un teclado y una taza; bajo el tablero cuelgan cables hasta una regleta en el suelo

Los cables bajo la mesa

Una regleta, una canaleta y nueve bridas. El recorrido de cada cable y los centímetros que sobran.

Repasar el recorrido de los cables
Registro

Cuatro semanas, una mesa

El montaje ocupó las tardes de cuatro semanas, entre el 24 de agosto y el 20 de septiembre de 2026. Cada entrada resume lo que se hizo y la medida que quedó fijada. Las fechas van de lunes a domingo; dentro de cada semana, el orden de las tareas es el de la libreta.

  1. Semana 1 · del 24 al 30 de agosto

    Llegan la tabla y los caballetes. Se lijan los cantos y se dan dos capas de aceite; la tabla pasa dos noches en horizontal sobre cuatro tacos para que el aceite seque por igual. Ya sobre los caballetes, colocados primero a 10 centímetros de cada extremo, se prueban tres alturas: 70, 73 y 76 centímetros. Queda en 73. El viernes ya se puede escribir encima; el monitor todavía espera en su caja, junto a la puerta.

  2. Semana 2 · del 31 de agosto al 6 de septiembre

    Sube el monitor. Con la peana original el panel queda bajo, así que se añade un alza de 9 centímetros. Al teclear, la tabla cimbrea: los caballetes pasan a 25 centímetros de los extremos y se atornilla un travesaño de pino por debajo, con cuatro escuadras metálicas. El travesaño mide 110 centímetros y va a 15 del canto trasero. Con él, un vaso lleno hasta el borde deja de temblar mientras se teclea un párrafo entero.

  3. Semana 3 · del 7 al 13 de septiembre

    Los cables. Se fija la regleta bajo la tabla, se pega una canaleta de un metro en el canto trasero y se agrupan los cables con bridas de velcro. A la pared llega un solo cable de tres metros. Antes de sujetarlos se miden uno a uno: al de alimentación del monitor, de 1,8 metros, le sobra la mitad. La regleta queda con cuatro tomas ocupadas.

  4. Semana 4 · del 14 al 20 de septiembre

    Ajustes. El portátil se muda del lado derecho al izquierdo, el flexo, que ya ocupaba el lado izquierdo, se fija con su pinza al canto y se marca con lápiz, en la tabla, el contorno del alza por si toca desmontarlo todo. También se sube un escalón el tamaño del texto del sistema, porque con el panel a 58 centímetros del canto delantero la letra de fábrica quedaba pequeña. El domingo 20 se copian las medidas definitivas en una tarjeta.

  5. Actualización · 2 de octubre

    Tras doce días de uso, el travesaño se ha reapretado una vez y la tabla aceitada se ha oscurecido medio tono. La altura sigue en 73 centímetros y la regleta conserva dos tomas libres. Junto a la tarjeta de medidas hay ahora una anotación a lápiz, en la propia madera: la fecha del último apriete. No ha hecho falta mover nada más.

Comparación

Tres maneras de sostener un monitor

Terminado el montaje, apuntamos qué ofrece cada tipo de mesa. Las cifras de la primera columna son las nuestras; las de las otras dos, orientativas. La columna de la mesa de cuatro apoyos describe una de pino como la que ilustra la guía del escritorio; la de la plegable, una de tubo como la del capítulo de los cables.

AspectoTabla y caballetesMesa de cuatro apoyosMesa plegable de tubo
Superficie160 × 70 cm, y se puede cambiar la tabla por otraLa que trae de fábrica; suele rondar 120 × 60 cmEntre 100 y 120 cm de largo, con el tablero más fino
AlturaOcho posiciones; la superficie queda entre 70 y 91 cmUna sola, en torno a 74 cmUna sola, y algo más baja
Bajo el tableroLibre entre los dos caballetes: caben un travesaño y una regletaUn faldón de madera en los cuatro ladosUn bastidor de tubo y tirantes plegables a los lados
CablesRecorren el canto trasero dentro de una canaleta; al suelo baja uno soloPueden sujetarse al faldón con grapasCuelgan hasta el suelo si no se recogen
Al teclearFirme con los caballetes a 25 cm de los extremos y el travesaño puestoFirme sin ajustesEl monitor oscila con cada golpe de tecla
MontajeUna tarde con las medidas ya fijadas; la primera vez, cuatro semanas de pruebasLlega montada o con cuatro tornillosSe despliega sin herramientas
Al guardarlaTabla y caballetes plegados caben detrás de un armarioOcupa lo mismo montada que guardadaPlegada, queda en un paquete de diez centímetros de grueso
Medidas

Seis cifras que quedaron fijadas

Al acabar la cuarta semana copiamos en una tarjeta las medidas que ya no se tocan. Está pegada con cinta en la parte de abajo de la tabla. Son seis porque seis líneas caben en una tarjeta del tamaño de un naipe, y porque con ellas basta para recolocar tabla, monitor y cable sin abrir la libreta.

160 × 70 cmLa tabla, de contrachapado de abedul de 27 milímetros.
73 cmDel suelo a la superficie, segunda posición de los caballetes.
25 cmDe cada extremo de la tabla al canto interior de su caballete.
58 cmDel canto delantero al panel del monitor.
9 cmEl alza de madera que hay bajo la peana.
1 cableDe tres metros, de la regleta al enchufe de la pared.
Despiece

Piezas de la mesa, una por una

La lista recoge lo que se compró o se cortó para el montaje. No incluye el monitor, el portátil ni el flexo, que ya estaban en la redacción. Las cantidades son las que quedaron montadas, sin contar repuestos.

  • 1 tabla de contrachapado de abedul, 160 × 70 × 2,7 cm, cantos lijados.
  • 2 caballetes de pino regulables, con pasador metálico.
  • 1 travesaño de pino de 110 cm, sujeto bajo la tabla.
  • 4 escuadras metálicas para el travesaño.
  • 1 alza de madera de 9 cm para la peana del monitor, con 4 topes de goma.
  • 1 alza de 12 cm para el portátil.
  • 1 regleta de seis tomas con interruptor.
  • 1 canaleta adhesiva de un metro.
  • 9 bridas de velcro de 20 cm.
  • 12 tornillos de 3,5 × 20 mm para las escuadras y la regleta.
  • 4 fieltros adhesivos entre la tabla y los caballetes.

La razón de montarla por piezas fue poder cambiar una sola. Si mañana hace falta una tabla de 180 centímetros, los caballetes, el travesaño y la regleta siguen valiendo; si lo que cambia es el monitor, basta con rehacer el alza.

Escribir al taller

Las correcciones de medidas y los avisos de piezas que falten en el despiece se reciben por escrito. El correo y la dirección postal están en la página de contacto; no hay cuestionarios ni alta de usuarios.

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Guía del escritorio: una tabla, dos caballetes y cinco pasos

Por la redacción de Dos Caballetes, 23 de septiembre de 2026

Mesa de pino barnizado con la peana de un monitor, un teclado blanco, un ratón y altavoces; debajo se aprecian los cables
Mesa de pino, de William Hook (Flickr, CC BY-SA 2.0), recortada. No es la mesa de la redacción: es una de cuatro apoyos como la de la comparación de la portada.

Esta guía resume en cinco pasos lo que tardamos cuatro semanas en averiguar. No pretende valer para cualquier mesa: describe la nuestra, con sus medidas, y el orden en que la volveríamos a montar si tocara empezar de cero.

Lo que hay sobre el suelo antes de empezar

Una tabla de contrachapado de abedul de 160 por 70 centímetros y 27 milímetros de grosor, dos caballetes de pino regulables, un travesaño de 110 centímetros, cuatro escuadras metálicas, cuatro fieltros adhesivos y doce tornillos. Las herramientas caben en una caja de zapatos: metro, nivel de burbuja, taladro, destornillador y lija.

Los cinco pasos

  1. Lijar y aceitar la tabla. Los cantos se redondean con lija del 180 hasta que no enganchan un paño. Después, dos capas de aceite de linaza con un día de secado entre ambas. La tabla sin aceitar se mancha con el primer vaso.
  2. Fijar la altura de los caballetes. Los nuestros tienen ocho posiciones, que dejan la superficie de la tabla entre 70 y 91 centímetros. Probamos las tres primeras con una silla de asiento a 46 centímetros y nos quedamos con la segunda: 73 centímetros del suelo a la superficie. Los pasadores de los dos caballetes van en el agujero de la misma altura, y la tabla se comprueba con el nivel.
  3. Colocar los caballetes a 25 centímetros de cada extremo. Es la medida que más tardamos en encontrar. A 10 centímetros la tabla cimbreaba en el centro; a 25, el vano libre entre caballetes es de 110 centímetros, lo mismo que mide el travesaño, y con él puesto la tabla deja de moverse. Entre tabla y caballete va un fieltro en cada apoyo.
  4. Atornillar el travesaño. Un listón de pino de 110 centímetros, puesto de canto, centrado a lo largo de la tabla y a 15 centímetros del canto trasero. Lo sujetan cuatro escuadras metálicas y ocho tornillos de 3,5 por 20 milímetros, con taladro previo de 2,5 milímetros para que la madera no se abra.
  5. Marcar el alza y preparar el canto trasero. Con el monitor ya en su sitio se rodea con lápiz, sobre la tabla, el alza que lo sostiene. Así, si la mesa se desmonta, todo vuelve al mismo punto. En el canto trasero se pega la canaleta que recogerá los cables.

Lo que se deja para el final

La regleta. Mientras se prueban alturas y posiciones, el recorrido de cada cable cambia, y atornillar la regleta el primer día obliga a moverla después. La fijamos en la tercera semana, cuando la tabla ya no se iba a mover, con los cuatro tornillos que sobraban.

Tres medidas de la tabla

  • 73 centímetros de altura, segunda posición de los caballetes.
  • 25 centímetros de cada extremo al canto interior del caballete.
  • 15 centímetros del canto trasero al travesaño.

Las dos primeras están en la tarjeta pegada bajo la tabla; la del travesaño se apunta aparte. Con las tres, la tabla, los caballetes y el travesaño vuelven a su sitio con el metro y poco más. El monitor y los cables tienen sus propios capítulos, porque cada uno pidió su semana.

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El monitor sobre la tabla: peana, alza y distancias

Por la redacción de Dos Caballetes, 25 de septiembre de 2026

Mesa blanca de altura regulable con un portátil elevado y un monitor que muestran un reloj; a la izquierda, una silla de oficina negra
Otra mesa, de Peter Hellberg (Flickr, CC BY-SA 2.0), recortada. El portátil elevado a la izquierda del monitor es la misma disposición a la que llegamos en la cuarta semana.

El monitor llegó a la mesa en la segunda semana y cambió de sitio tres veces. Es un panel de 27 pulgadas, de 2560 por 1440 píxeles y acabado mate, que con su peana pesa 5,8 kilogramos. Estas son las medidas con las que se quedó.

Centrado a lo largo, atrasado en el fondo

La tabla mide 160 centímetros de largo. El eje del monitor está a 80 de cada extremo, justo encima del travesaño. De delante atrás, el alza queda a ras del canto trasero y el panel, a 58 centímetros del canto delantero. En ese espacio caben el teclado, a 12 centímetros del borde, y una libreta abierta entre el teclado y el alza.

Un alza de nueve centímetros

Con la peana original, el borde superior del panel quedaba a 43 centímetros de la tabla. Probamos alzas de 5, 9 y 14 centímetros hechas con retales del mismo contrachapado. Nos quedamos con la de 9: el borde superior sube a 52 centímetros de la tabla, es decir, a 125 del suelo, y el borde inferior queda a 18 centímetros de la tabla, 9 por encima del alza. Al acabar el día, el teclado se arrima al borde delantero del alza.

El alza es una caja abierta por delante, de 30 centímetros de largo por 22 de fondo. No está atornillada: el propio monitor la sujeta, y cuatro topes de goma impiden que resbale.

La inclinación y los reflejos

El panel está inclinado cinco grados hacia atrás. Con la ventana de la habitación a la izquierda de la mesa, a esa inclinación el cristal no aparece en la pantalla apagada. La prueba es sencilla: se apaga el monitor a mediodía y se anota qué se refleja en él. A cero grados aparecía el marco de la ventana en el tercio izquierdo; a cinco, solo la pared.

El portátil, a la izquierda

Durante la segunda y la tercera semana el portátil estuvo a la derecha del monitor. El cable de vídeo, de un metro, cruzaba por detrás de la peana y llegaba tirante a su toma. En la cuarta semana se mudó a la izquierda, sobre un alza de 12 centímetros: el cable de vídeo y el cargador quedaron del mismo lado que sus tomas y el recorrido se acortó 40 centímetros.

La pantalla del portátil, de 14 pulgadas, queda con su borde superior a la altura del tercio inferior del monitor. En ella están el correo y las notas; el documento en curso ocupa el monitor.

El tamaño de la letra

Con el panel a 58 centímetros del canto delantero, la letra de fábrica del sistema quedaba pequeña en un panel de 2560 píxeles de ancho. Subimos el tamaño del texto del sistema un escalón: la altura de las letras de los menús pasa de 2,5 a 3 milímetros, medidos sobre el panel con una regla.

Las cifras, juntas

  • Eje del monitor: a 80 centímetros de cada extremo.
  • Panel: a 58 centímetros del canto delantero, inclinado cinco grados.
  • Borde superior: a 52 centímetros de la tabla.
  • Portátil: a la izquierda, sobre un alza de 12 centímetros.

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Los cables bajo la mesa: una regleta, una canaleta y nueve bridas

Por la redacción de Dos Caballetes, 29 de septiembre de 2026

Mesa plegable blanca con un portátil abierto, un teclado y una taza; bajo el tablero cuelgan cables hasta una regleta en el suelo
Una mesa plegable con los cables colgando hasta el suelo, de Bill Weiss (Flickr, CC BY-SA 2.0), recortada. La imagen es de otra casa, pero así estaba también nuestra tabla al terminar la segunda semana.

Una tabla sobre caballetes no tiene faldón ni trasera: todo lo que cuelga queda al descubierto. La tercera semana del montaje se dedicó entera a los cables, y terminó con una sola línea de tres metros entre la mesa y la pared.

Inventario: cinco cables y uno que sale

Antes de sujetar nada los desenchufamos todos y los tendimos en el suelo, de mayor a menor.

  1. Alimentación del monitor, 1,8 metros.
  2. Cargador del portátil, 1,8 metros.
  3. Cable del flexo, 1,5 metros.
  4. Cable de vídeo entre el portátil y el monitor, 1 metro.
  5. Cargador del teléfono, 1 metro.

El sexto es el de la propia regleta, de 3 metros, y es el único que llega al enchufe de la pared. El teclado y el ratón no cuentan: van sin cable.

La regleta, bajo la tabla

La regleta tiene seis tomas y un interruptor. Está atornillada a la parte inferior de la tabla con cuatro tornillos, pegada al travesaño y con el interruptor hacia el lado izquierdo. Ocupan toma el monitor, el portátil, el flexo y el cargador del teléfono; quedan dos libres.

La canaleta, en el canto trasero

Una canaleta adhesiva de un metro recorre el canto trasero de la tabla, centrada. Por ella van el cable de vídeo y el tramo horizontal de los dos cargadores. Tiene tapa: se abre haciendo palanca con la punta del destornillador y deja meter o sacar un cable sin despegar nada.

Nueve bridas de velcro

  • Tres recogen lo que sobra del cable del monitor, enrollado en un ocho de 20 centímetros.
  • Dos hacen lo mismo con el cargador del portátil.
  • Una sujeta el cable del flexo al caballete izquierdo.
  • Una une el cable de vídeo al cargador del portátil en su tramo común.
  • Dos guían el cable de la regleta por el caballete derecho hasta el suelo.

Elegimos velcro y no bridas de plástico porque se abren y se cierran. A la semana siguiente cambiamos de sitio el portátil, y bastó soltar tres.

Lo que sobra, cable a cable

Anotamos el sobrante porque dice cuánto margen hay para mover las cosas. Del cable del monitor sobran 90 centímetros; del cargador del portátil, 70; del flexo, 35. El de vídeo iba justo con el portátil a la derecha: no llegaba sin tensarse, y esa fue una de las razones para pasarlo a la izquierda. Desde el cambio le sobran 40 centímetros. El cargador del teléfono, de un metro, se usa entero.

La línea que baja al suelo

El cable de la regleta baja por el caballete derecho, sujeto con sus dos bridas, y recorre 1,2 metros de zócalo hasta el enchufe. Es lo único que se desenchufa para mover la mesa. Con la tabla despejada, se sueltan las tres bridas de los caballetes; después, entre dos personas, se levanta la tabla y los caballetes se pliegan. El travesaño, la regleta y la canaleta viajan sujetos a la madera.

Contacto editorial

Dos Caballetes recibe por escrito las correcciones de medidas, las fotos de otras mesas y las preguntas sobre el montaje. No hay cuestionarios en la página: quien quiera escribir puede copiar cualquiera de las dos señas.

Correo: [email protected]

Dirección: Carrer de Cuba 27, pta. 6, 46006 València, España

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